En nuestras fábricas de algodón
se emplea niños principalmente, traídos
como rebaño de los establecimientos de caridad.
Nadie los conoce ni tienen por ellos el menor interés.
Encerrados en departamentos reducidos, donde es pestilente
el aire por las emanaciones grasientas de las luces y
la máquinas, los aplican a un trabajo que dura
todo el día y que muchas veces se prolonga hasta
muy avanzada la noche. Estas circunstancias, el desaseo
y los cambios frecuentes de temperatura que experimentan al entrar y salir, son origen
de una multitud de enfermedades y particularmente de las
afecciones nerviosas tan comunes en estos talleres.
Cuando terminan su aprendizaje, queda, por lo general,
endebles e inútiles para los trabajos fatigosos
y sostenidos; las niñas no saben coser y carecen
de los conocimientos y cualidades a propósito para
ser buenas madres de familia. “
Fernando Garrido. Historia de
las clases trabajadoras. El proletariado.
“No tengo más ropa que la de mi trabajo:
algunos pantalones y una chaqueta rota...Arrastro las
vagonetas bajo tierra a lo largo de media legua, ida
y vuelta. Las arrastro durante once horas diarias con
la ayuda de la una cadena atada a mi cintura. Las heridas
que tengo en la cabeza me las he hecho descargando vagonetas.
Los hombres del equipo al que estoy atado trabajan desnudos,
salvo el casco en la cabeza. Algunas veces cuando no
soy rápido, me golpean."
Manifestaciónes de un niño trabajador
de doce años. Extraído de LAZO, A. Revoluciones
del mundo moderno.
«En la tarde del viernes, alrededor de las cuatro,
un numeroso grupo de revoltosos atacó la fábrica
de tejidos pertenecientes a los señores Wroe y
Duncroft, en West Houghton (...), y, encontrándola
desprotegida, pronto se apoderaron de ella. Inmediatamente
la incendiaron y todo el edificio con su valiosa maquinaria,
tejidos, etc., fue completamente destruido. Los daños
ocasionados son inmensos, habiendo costado la fábrica
sola 6.000 libras. La razón aducida para justificar
este acto horrible es, como en Middleton, el "tejido
a vapor". A causa de este espantoso suceso, dos respetables
familias han sufrido un daño grave e irreparable
y un gran número de pobres han quedado sin empleo.
Los revoltosos parecen dirigir su venganza contra toda
clase de adelantos en las maquinarias. ¡Cuán
errados están! ¿Qué habría
sido de este país sin tales adelantos?»
Annual Register, 26 de abril de 1812
“Toda la historia de la sociedad
humana, hasta el día, es una historia de ___________ Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones
y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra,
opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empeñados
en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras
franca y abierta.”
Marx y Engels. Manifiesto comunista.
"Para vivir hacen falta ante todo comida,
bebida, vivienda, ropa y algunas cosas más. El
primer hecho histórico es, por consiguiente, la
producción de los medios indispensables para la
satisfacción de estas necesidades, es decir, la
producción de la vida material misma, y no cabe
duda de que es éste un hecho histórico,
una condición fundamental de toda la historia,
que lo mismo hoy que hace miles de años, necesita
cumplirse todos los días y a todas las horas, simplemente
para asegurar la vida de los hombres."
Karl Marx. La ideología
alemana.
"En la fase superior de la sociedad
comunista, cuando haya desaparecido la subordinación
esclavizadora de los individuos a la división del
trabajo y, con ella, la oposición entre el trabajo
intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no
sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad
vital; solo entonces podrá rebasarse totalmente
el estrecho horizonte del derecho burgués, y la
sociedad podrá escribir en su bandera: “De
cada cual, según su capacidad; a cada cual, según
sus necesidades."
K. Marx. Crítica del programa de Gotha,
1875.
La existencia y la dominación
de la clase burguesa tienen por condición esencial
la concentración de la riqueza en manos de unos
cuantos individuos, la formación e incremento constante
del capital; y este, a su vez, no puede existir sin el
trabajo asalariado. El trabajo asalariado descansa exclusivamente
sobre la competencia de los obreros entre sí. Los
progresos de la industria, cuyo agente involuntario y
pasivo es la burguesía, imponen, en vez de aislamiento
de los obreros por la competencia, su unión revolucionaria
por la organización. Y así, al desarrollarse
la gran industria, la burguesía ve tambalearse
bajo sus pies las bases sobre las que produce y se apropia
de lo producido. Produce, ante todo, a sus propios enterradores.
Su caída y el triunfo del proletariado son igualmente
inevitables.
Marx y Engels. Manifiesto Comunista. 1848.
“El Estado es la autoridad, es
la fuerza, es la ostentación y la infatuación
de la fuerza. No se insinúa, no trata de convertir:
y siempre que lo intenta lo hace con muy mala pata; pues
su naturaleza no consiste en persuadir, sino en imponerse,
en forzar. Se esfuerza poco en enmascarar su naturaleza
de violador legal de la voluntad de los hombres, de negación
permanente de su libertad. Incluso cuando ordena el bien,
lo perjudica y echa a perder, precisamente porque lo ordena,
y que toda orden provoca y suscita las rebeldías
legítimas de la libertad; (....) La libertad, la
moralidad y dignidad humana del hombre consisten precisamente
en eso, en que hace el bien no porque se le ordena sino
porque lo concibe, lo quiere y lo ama”.
Bakunin. La Libertad
"(...) Pienso que la igualdad debe
establecerse en el mundo mediante la organización
espontánea del trabajo y de la propiedad colectiva
de las asociaciones productoras libremente organizadas...
y no mediante la acción suprema y tutelar del Estado.
Ese es el punto que divide principalmente a los socialistas
o colectivistas revolucionarios de los comunistas autoritarios,
partidarios de la iniciativa absoluta del Estado.
(...) Ellos afirman que solamente la dictadura -la de
ellos, evidentemente- puede crear la voluntad del pueblo.
Nosotros les respondemos: ninguna dictadura puede tener
otro objeto que el de perpetuarse; ninguna dictadura podría
engendrar y desarrollar en el pueblo que la soporta otra
cosa que la esclavitud. La libertad sólo puede
ser creada por la libertad."
M. A. Bakunin
Nuestro programa socialista exige y debe exigir irrenunciablemente:
1. La igualdad política, económica y social
de todas las clases y todos los pueblos de la tierra.
2. La abolición de la propiedad hereditaria.
3. La apropiación de la tierra por las asociaciones
agrícolas, y del capital y de todos los medios
de producción por las asociaciones industriales.
4. La abolición del ordenamiento jurídico
de la familia patriarcal, basado exclusivamente en el
derecho a heredar la propiedad, así como la equiparación
de los derechos políticos, económicos y
sociales del hombre y de la mujer.
5. La crianza y educación de los niños de
ambos sexos hasta su mayoría de edad, entendiéndose
que la formación científica y técnica,
en la que se incluyen los niveles más altos de
formación, será igual y obligatoria para
todos. La escuela reemplazará a la iglesia y hará
innecesarios los códigos penales, los policías,
los castigos, la prisión y los verdugos.
M. Bakunin. Los fundamentos económicos
y sociales del anarquismo.
“Marx es un comunista autoritario
y centralista. Quiere lo que nosotros queremos: el triunfo
de la igualdad económica y social, pero en el Estado
y por la fuerza del Estado; por la dictadura de un gobierno
provisional, poderoso y, por decirlo así, despótico;
esto es, por la negación de la libertad. Su ideal
económico es el Estado convertido en el único
propietario de la tierra y de todos los capitales (...)
Nosotros queremos ese mismo triunfo de la igualdad económica
y social por la abolición del Estado y de todo
cuanto se llame derecho jurídico, que, según
nosotros, es la negación permanente del derecho
humano. Queremos la reconstrucción de la sociedad
y la constitución de la unidad humana, no de arriba
abajo por la vía de cualquier autoridad, sino de
abajo arriba por la libre federación de las asociaciones
obreras de todas las clases emancipadas del yugo del Estado.”
Bakunin. Carta a Rubicone Nabruzzi (1872).
“A pesar de los considerables esfuerzos
que la clase obrera ha hecho desde el punto de vista intelectual,
político y económico, desde los tiempos
en que Marx y Engels escribían, yo no la considero,
incluso hoy, como bastante avanzada para adueñarse
del poder político. Creo mi deber decirlo, tanto
más por cuanto, en este sentido, viene introduciéndose
en la literatura socialista un canto que amenaza con deformar
todo juicio sano, y no ignoro que en ninguna parte estaría
tan seguro de una apreciación objetiva de mis observaciones
como entre los obreros que forman la vanguardia en la
lucha por la emancipación de su clase (...). Sólo
los literatos que nunca han vivido en el movimiento obrero
podrán tener en estas cuestiones una opinión
diferente (...).
Debemos tomar a los obreros tal cual son. Y la verdad
es que, en general, ni han caído en el pauperismo,
como lo preveía el Manifiesto Comunista, ni están
tan exentos de prejuicios y de defectos como quisieran
hacer creer sus admiradores (...) Esta verdad debería
se comprendida, en primer lugar, por aquellos que, en
lo concerniente a las proporciones numéricas entre
la clase pobre y la clase poseedora, gustan darse a exageraciones
fantásticas.”
E. Berstein. Socialismo teórico y socialdemocracia
práctica. 1900.
“La teoría oportunista en
el Partido, la teoría formulada por Bernstein,
no es más que un intento inconsciente para asegurar
el predominio de los elementos pequeñoburgueses
que han ingresado en nuestro Partido para cambiar la política
y los fines de éste en su provecho. El problema
de reforma o revolución, esta última, meta
final de nuestro movimiento, es, básicamente, en
otras palabras, el problema del carácter pequeñoburgués
o proletario del movimiento obrero.
Según Bernstein, la decadencia general del capitalismo
parece cada vez más improbable porque, por una
parte, el capitalismo muestra una mayor capacidad de adaptación,
y por la otra, la producción capitalista se hace
más y más variada...
De esta afirmación teórica se deriva la
siguiente conclusión general acerca del trabajo
práctico de la socialdemocracia. Ésta no
debe dirigir su actividad diaria hacia la conquista del
poder político, sino hacia el mejoramiento de la
condición de la clase trabajadora dentro del orden
existente.
La base científica del socialismo descansa, como
bien se sabe, en tres hechos principales del desarrollo
del capitalismo. Primero, en la creciente anarquía
de la economía capitalista, que la lleva inevitablemente
a su ruina. Segundo, en la progresiva socialización
del proceso de producción, que crea gérmenes
del futuro orden social. Y, tercero en la creciente organización
y conciencia de la clase proletaria, que constituye el
factor activo de la futura revolución. Bernstein
desecha el primero de los tres soportes fundamentales
del socialismo científico. Afirma que el desarrollo
capitalista no conduce a un colapso económico general.”
Rosa Luxemburg. Reforma o revolución.
1899.