Como ser un socialista liberal-conservador . Un manifiesto.
Por Leszek Kolakowski (1978). Traducción libre.
Lema: "Por favor, avancen hacia la parte de atrás!!!" Esta es la traducción aproximada de una orden que escuché una vez en un tranvía en Varsovia. La propongo como eslogan de una mítica Internacional que nunca existirá.
Un conservador cree:
1.- Que en la historia humana nunca ha habido y nunca habrá mejoras que no sean logradas a costa de inconvenientes y perjuicios; por ello, al considerar cualquier proyecto de reforma y progreso, este precio debe ser tenido en cuenta. En otras palabras: innumerables males son compatibles (es decir, los podemos sufrir simultánea y completamente); pero muchos bienes se limitan o anulan entre sí, y por lo tanto no podemos disfrutarlos en plenitud al mismo tiempo. Una sociedad sin libertad y sin igualdad es perfectamente posible, pero un orden social que combine absoluta igualdad y absoluta libertad no lo es. Lo mismo se puede decir de la compatibilidad entre planificación y autonomía, o de seguridad y progreso técnico. Por decirlo de otra manera: no existe un final feliz para la historia de la humanidad
2.- Que no sabemos hasta que punto varias instituciones sociales tradicionales - familia, rituales, naciones, comunidades religiosas - son indispensables para que la vida en sociedad sea tolerable o hasta posible. No tenemos fundamentos para creer que cuando destruyamos estas instituciones, o las tildemos de irracionales, vayamos a incrementar las posibilidades de lograr felicidad, paz, seguridad o libertad. No tenemos manera de saber lo que ocurriría si, por ejemplo, la familia monógama fuera abolida, o la inmemorial costumbre de enterrar a los muertos dejara paso al racional reciclado de los cadáveres con fines industriales. Pero sería prudente esperar lo peor.
3.- Que la idea central de la Ilustración - que la envidia, la vanidad, la avaricia y la agresividad son todas causadas por las deficiencias de las instituciones sociales, y que desaparecerán de la faz de la tierra una vez que esas instituciones sean reformadas - no es sólo absolutamente increíble y contraria a toda experiencia, sino que es sumamente peligrosa. ¿Como diablos surgieron todas esas instituciones si eran tan opuestas a la verdadera naturaleza del hombre? Confiar en que podamos instaurar por decreto la fraternidad, el amor y el altruísmo es lanzarse de cabeza a la tiranía.
Un liberal cree:
1.- Que la antigua idea de que el propósito del Estado es proporcionar seguridad sigue siendo válida. Y permanece válida si la noción de "seguridad" se expande para asegurar, además de la protección de las personas y su propiedad, otras cuestiones: que una persona no muera de hambre si está sin trabajo, que los pobres no mueran por no poder pagar atención sanitaria, que los niños tenga acceso gratuito a la educación... todo esto forma parte de la seguridad. Pero la seguridad está limitada por la libertad. El Estado no garantiza la libertad con sus acciones, o regulando diversas facetas de la vida, sino simplemente no haciendo nada. De hecho, la única manera de expandir la seguridad es a costa de la libertad. En cualquier caso, hacer a la gente feliz no es una competencia del Estado
2.- Que las comunidades humanas son amenazadas por la parálisis y la degeneración cuando están tan organizadas que no hay espacio para la iniciativa individual y la creatividad, El suicidio colectivo de la humanidad es algo posible, pero su transformación permanente en un hormiguero no, por la sencilla razón de que no somos hormigas.
3.- Que es sumamente improbable que una sociedad en la que todas las formas de competitividad han sido eliminadas continue teniendo los estímulos necesarios para que la imaginación y el progreso florezcan. Una mayor igualdad no es un fin en sí mismo, sino un medio. Dicho de otra manera, no tiene sentido luchar por una mayor igualdad si el resultado es descenso de los más afortunados en lugar del ascenso de los más desvalidos. La igualdad perfecta es un ideal autodestructivo.
Un socialista cree:
1.- Que las sociedades en las que la persecución del beneficio es el único fin del sistema productivo son presa de catástrofes tan espantosas - quizás más espantosas - que aquellas en las que el beneficio ha sido erradicado de la vida económica. Hay muy buenas razones por las cuales la libertad de la actividad económica debe ser limitada por el bien de la seguridad, y por las que el dinero no debe producir automáticamente más dinero. Pero los límites a la libertad deben llamarse así, "límites a la libertad", y no "una forma mejor de libertad".
2.- Que es absurdo e hipócrita concluir que, debido a que una sociedad perfecta y sin conflictos es imposible, cualquier tipo de desigualdad es inevitable y todas las maneras de buscar el beneficio están justificadas. El tipo de pesimismo antropológico de los conservadores que les llevó a la asombrosa conclusión de que un impuesto sobre la renta progresivo es una abominación inhumana es tan impresentable como el optimismo histórico comunista que les llevó a las purgas y los gulags.
3.- Que la tendencia a someter a la economía a importantes controles sociales debe ser estimulada, aún cuando esto suponga un crecimiento de la burocracia. Estos controles, sin embargo, debe ser ejercidos dentro de límites democráticos, por lo que son esenciales instituciones que contrapesen la amenaza a la libertad que supone el incremento del papel del Estado.
Así que....
A mi modo de ver, todas estas afirmaciones no son incompatibles entre sí. Esto quiere decir que estas tres opciones no son mutuamente excluyentes. Por lo tanto, es posible ser un socialista liberal-conservador.
¿Cuál es la razón entonces de que la Internacional Socialista Liberal-Conservadora no pueda alcanzar el éxito?
Que, lamentablemente, y a diferencia de las ideologías existentes, no podemos prometer el paraíso en la tierra y la felicidad eterna si se adoptaran todas nuestras tesis.












